Enseñar inglés de un modo natural pasa también ¡por el estómago! ¿Qué es más natural que la comida? Hoy queremos haceros la boca agua hablándoos de algunos de los dulces típicos ingleses. En particular, queremos hablaros de los tradicionales dulces ingleses para el té y de otros dulces ingleses ideales para una apetitosa merienda. Las recetas que os proponemos son muy simples de preparar, tanto que las podéis realizar con vuestros hijos e hijas: un modo óptimo para pasar una mañana lluviosa en casa con vuestros pequeños, ¿no os parece?

Dulces típicos ingleses para ninos

Primero queremos contaros un poco de historia y curiosidades sobre los dulces ingleses. El horneado de productos dulces y salados, el baking como ellos dicen, es una antigua tradición de la cocina inglesa: no os lo creeréis, pero, los predecesores de algunos de los dulces ingleses de Navidad más famosos nacieron en el siglo XV. Por ejemplo, el Mince Pie, una tortita de pasta quebrada rellena de frutos secos y especias: el relleno de esta tortita se llama mincemeat porque anteriormente la receta incorporaba un relleno de carne triturada, frutas y especias. Otro dulce inglés típico de Navidad, el famoso Gingerbread, “pan de jengibre”, se preparaba con pan rallado en la edad Media. En aquel momento el azúcar era un ingrediente bastante nuevo y costoso; solo las familias más ricas podían permitirse el lujo de tener estos dulces en la mesa. Hacia el 1500, empezaron a difundirse los tradicionales cakes y buns, tortitas y panes dulces, hasta que a finales del siglo XVII nació la pastelería.  Es, pues, una tradición totalmente respetable. Después de esta breve introducción ya podemos comprender porque los ingleses tienen mucho que ofrecer en cuanto a recetas de dulces, ¡son numerosísimas!

Seguid leyendo para descubrir algunos de los dulces ingleses más populares.

Los dulces ingleses tradicionales

Carrot Cake

El Carrot Cake es uno de los dulces más antiguos; desciende, de hecho, de una receta árabe del siglo X, periodo en el que la zanahoria se utilizaba como dulcificante. En su receta originaria, este típico dulce inglés era muy similar a un pudding, nada que ver con la actual suave tarta de zanahoria.

La receta inglesa del Carrot Cake que conocemos a día de hoy utiliza la zanahoria como ingrediente de base, se le añaden nueces, especias y una deliciosa crema dulce hecha con queso para usar de relleno o bien de cobertura. Se trata de una merienda sana, enérgica y sabrosa, y es una buena manera de que los niños y niñas más delicados con la comida coman zanahoria. A continuación, os explicamos todo lo necesario para hacerlo. ¡Preparad el delantal!

Carrot CakeLos ingredientes para la base son:

  • 2 tazas rasas de harina (250 g);
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo;
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio;
  • 1 cucharadita y media de canela en polvo;
  • ½ cucharadita de jengibre en polvo;
  • ¼ de cucharadita de nuez moscada triturada;
  • ½ cucharadita de sal;
  • ¾ de una taza de aceite vegetal (180 ml);
  • 4 huevos grandes;
  • 300 g de azúcar de caña;
  • 100 g de azúcar refinado;
  • ½ taza de compota de manaza sin azucarar (125 g);
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla;
  • 300 g de zanahoria rallada.

Los ingredientes para el frosting, el glaseado de crema de queso:

  • 225 g de crema de queso, a temperatura ambiente;
  • ½ taza de mantequilla sin sal (115 g), a temperatura ambiente;
  • 2 tazas de azúcar glas (240 g);
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.

¿Ya lo tenéis todo? Empezamos a prepararlo:

  1. Precalentar el horno a 180º y revestir dos bandejas con papel vegetal para evitar que la masa se pegue en la bandeja.
  2. En un bol, mezclar la harina, la levadura, el bicarbonato de sodio, la canela, el jengibre y la nuez moscada hasta obtener una masa uniforme.
  3. En otro bol, mezclar el huevo, el aceite, el azúcar de caña, el azúcar refinado, la compota de manzana y el extracto de vainilla hasta que quede todo bien mezclado. Añadir la zanahoria rallada y mezclar de nuevo.
  4. Verter el contenido del segundo bol (con la zanahoria) en el primer bol, removiendo el contenido con una espátula.
  5. Verter el compuesto a partes iguales en las dos bandejas que habéis preparado anteriormente. Hornear a 180º durante 30-35 minutos. Para comprobar que la tarta esté hecha, podéis usar el viejo truco del palillo: si después de pinchar la tarta con el palillo, éste sale seco, la tarta estará lista. Después de sacarla del horno, dejarla enfriar durante 20-25 minutos, antes de retirarla de la bandeja.

Para preparar el frosting, poned el queso cremoso en un bol y mezclad con una batidora eléctrica (o un robot de cocina) para eliminar todos los grumos. Añadid la mantequilla y continuad mezclando durante un minuto. Por último, añadid el azúcar glas y el extracto de vainilla y mezclad hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.

Ahora solo nos queda rellenar nuestro Carrot Cake: tomad una de las dos tartas, anivelad bien la superficie y empezad a repartir el frosting hasta que quede totalmente cubierta. Después, poned la segunda tarta encima de la primera y repetid la operación.

Os recomendamos seguir la receta original del Carrot Cake en inglés en este enlace al blog de Danielle, donde también encontraréis otros consejos útiles para preparar otros dulces típicos ingleses.

Scone

Aunque tiene un origen escocés, es uno de los dulces ingleses típicos para acompañar el famoso té de las 5. Su nombre deriva del lugar dónde se coronaba a los antiguos reyes escoceses, la Stone of Destiny (“piedra del destino”) o Scone. Se trata de un panecillo relleno con clotted cream (nata cuajada) y confitura al gusto; se pueden añadir también frutos secos, pasas o fruta fresca, como arándanos o fresas, en lugar de la mermelada.

Se trata de una merienda copiosa para vuestros pequeños, algo diferente al pan con mantequilla y mermelada al que pueden estar acostumbrados.

Es uno de los dulces ingleses más fáciles de preparar, ¿por qué no probarlo con vuestros hijos? Os aconsejamos seguir la receta del Scone de Mary Berry, famosa food writer británica y presentadora de televisión.

Además, en nuestro artículo Aprende inglés cocinando recetas fáciles para niños encontraréis algunas sugerencias para organizar una tarde de cocina con vuestros pequeños y podréis aprender muchísimas nuevas palabras.

Scones

Battenberg Cake

Es uno de los dulces ingleses más característicos y tiene un puesto de honor en la cultura culinaria británica. La historia cuenta que este dulce fue inventado en el 1884 para celebrar las nupcias entre Luis, príncipe de Battenberg, y la princesa Victoria, la sobrina de la reina Victoria de Inglaterra.

La tarta es un bizcocho a cuadros rosa y amarillo. Para obtener este efecto, se deben preparar dos masas diferentes y después del horneado, cortarlo y recomponerlo en forma rectangular. Las diferentes partes se unen entre sí con mermelada de albaricoque y se recubre todo de mazapán. ¡Es una delicia para los ojos y el paladar! Si queréis probar de hacerla, tendréis que armaros de paciencia; necesitaréis una tarde entera, pero os aseguramos que ¡valdrá la pena!

Battenberg Cake

Victoria Sponge Cake o Victoria Sandwich

Acabamos con este repaso de los dulces ingleses tradicionales con la reina de todas las tartas inglesas, un must en todas las salas de té de Gran Bretaña. Como habréis imaginado, este dulce toma el nombre de la reina Victoria, que era particularmente glotona y comía cada tarde una porción de esta tarta con su té. Por eso, el nombre de Victoria Sandwich le va como anillo al dedo a esta tarta.

La tarta contiene dos porciones de bizcocho rellenas de nata montada y confitura de frambuesa, con un espolvoreado de azúcar glas. ¡Una merienda digna de toda una reina!

Victoria Sandwich

Estos son solo algunos de los dulces ingleses más famosos. La tradición pastelera de la cultura anglosajona está llena de otros ejemplos sabrosos: el Lemon Drizzle Cake, una tarta al limón tierna por dentro pero crujiente por fuera gracias a un glaseado de sirope de limón; el Coffee & Walnut Cakela típica tarta de café y nueces; los clásicos dulces ingleses con manzana como el Apple Pie o el Crumble; los deliciosos Muffins y los vistosos Cupcakes. Quizá podamos hablar de ellos en un próximo artículo: ¡stay tuned!

Mientras tanto, no perdáis la oportunidad de descubrir estas y otras recetas típicas inglesas en los talleres de cocina Little Chef que organizan los centros Kids&Us, una manera original de aprender inglés divirtiéndose.